jueves, 31 de marzo de 2011

Baby, you CAN´T drive my car

Todos los hombres son iguales, piensa Caty, después de beberse de un trago el 4º chupito de Vodka. Bailas delante de ellos, tonteas, les sonríes, les besas... es divertido, un juego. Y Caty era quien ponía las reglas.
-Tsss- alguien la llama
-¿Otra vez tú?- esta apoyado contra su moto, con esa sonrisa de lado. No sabe ni su nombre pero es extraña la forma en la que siente que él es el unico que la conoce.
-Te he visto bailar
-¿Me estas persiguiendo?
-Son encuentros casuales- la guiña un ojo- y después de verte... tengo una teoría
-Sorpréndeme
-No te atreves a besarme- Caty se rie
-¿Tan extraño te parece no gustarle a una chica?
-De hecho, sí ¿Y a ti Caty? ¿Tan extraño te parece que te guste un chico?
Ella se da la vuelta.
Caty no pensaba perder este juego. Y si te enamoras, pierdes.

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