miércoles, 17 de agosto de 2011

El chico de siberia.

Se conocieron cuando ella estaba de viaje por europa. Solo se permitía estar tres noches en cada ciudad. Hoy era su primer día en Tomsk, y aunque estaba cansada del viaje, se puso sus vaqueros justos encima de unos leotardos, un polar, un gorro y una bufanda que la cubria casi toda la cara y salió a uno de los dos bares que había allí.

Él era de allí, de hecho, casi nunca habia salido de esa pequeña parte de la ciudad, y no le hacía falta. Tenia un trabajo estable, su propia casa y las chicas eran rubias y de curvas pescandalosas, y encima caian a sus pies.

Ella entro en el pequeño bar, viendo como las chicas iban con minifaldas y vestidos, mientras ella seguia teniendo frío con su gordo abrigo. Pidió una cerveza y se sentó sola en una mesa.

Él observaba el baile de piernas hasta que derrepente se fijo en la única chica morena con una bufanda por la que asomaba una nariz roja.

La miró beber su cerveza medio tiritando, con sus gestos tan diferentes a los de las sexys chicas de ahí. Arrugo su naricilla ante la amargura de la cerveza, a él le hizo reir.
Entonces ella le miró, y él nunca habia visto unos ojos así, y mucho menos esa forma de mirar...

Y hizo lo que nunca habia hecho, acercars él a una chica primero

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