sábado, 2 de julio de 2016

Ayer dijiste que las locas atan más que las cuerdas.

Me dirás que estás enamorado de mi por mi locura, por ser un poco animal salvaje, porque no me he dejado domesticar.

Y que te encanta, que te encanto. Así. Tal cual. Que jamás intentarías cambiarme.

Que no hay nada que te ponga más que verme extender las alas mientras lo hacemos.

Y después me dirás, que si me las quito un rato, sólo para abrazarme por la espalda mientras dormimos. Y que total, no te las vuelvas a poner, y así también te abrazo mañana. 
Y que, ya si eso, guárdalas en un cajón, que cada vez que las veo, me entra la sensación de que cualquier día saldrás volando.
Y me mirarás con ojos como océanos, y dirás que me quieres, que me amas, y que yo, soy lo mejor que te he pasado, que me quede, contigo, que no sea fuerte, que me apoye en ti, que no te haga daño.

Y yo que te quiero, que jamás querría hacerte daño, me quedaré en tu pecho, como si fuera una jaula de oro, dejándome querer, no obligándome a ser fuerte.

Y me moriré de pena por no matarte de pena a ti.

Pero un día, un día, buscarás en el cajón, y no verás mis alas. Y vendrás a la jaula, que aunque sea de oro, es una cárcel, y de mi, sólo quedará una pluma azul cielo.

No te quiero mentir, I won't stay.

viernes, 10 de junio de 2016

Lucha lo que sí sean batallas.

Estamos muy acojonados. Luchando como bestias salvajes en la vida, peleando nuestras batallas, sorteando enemigos, obstáculos, cubriéndonos las espaldas.

Y cansa, y da sueño.
A veces sueño.

A veces sueño con que somos unos niños asustados con una escopeta bien grande a la que nos aferramos como si de un osito de peluche se tratara.
Acércame el oído, odio.
Mi escopeta se llama odio.
Y la abrazo porque os tengo miedo.
Y porqué nadie me volverá a hacer daño nunca más.

Y ahí me veo, una niña andando por un bosque oscuro, oyendo bombas caer, gritos, disparos,
Con uniforme militar demasiado grande, y manos ocultas tras las mangas, arrastrando el pantalón y hasta el casco cayendose de un lado, impidiendo la visión.
Y cansa, pero sin sueños.
Cansa, y como pesa la escopeta.
Y suelto a odio,
y derrepente, me siento tan ligera, tan ligera,
      que empiezo a flotar.
Y floto y floto y floto.

Y desde arriba veo, que nunca hubo batalla, sólo miedo.

viernes, 1 de abril de 2016

O quizá, sólo son amapolas.

Hoy, de camino a clase, he visto amapolas en el arcén de la carretera, y he pensado que quizá la vida es eso:

Flores cuando menos te lo esperas.
       Encontrar belleza en algunos puntos del camino.
                        Disfrutar momentáneamente de un paisaje tierno,
                                       cuando todo parecía asfalto.
    Puntos rojos entre tanto gris.
         

                   O quizá,    
                                la vida es eso,

                                                            Crecer a pesar del humo.

domingo, 25 de octubre de 2015

Yo soy yo y mi caos

Porque a veces la felicidad es un instante, en serio, un segundo, o como mucho un minuto.

Un instante que no te esperabas, que no tenias planeado.

Y estás ahí, bailando con tu hermano en el salón cuando te das cuenta de que, ¡coño! ¡eres feliz! en ese preciso momento estas siendo feliz.

Y para qué más.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Primavera se hace invierno.

Ninguno de los que arrancan flores, esperan que eso afecte a la primavera.

Ojalá os muráis de frio

miércoles, 19 de noviembre de 2014

De un motel llamado "como la vida misma".

Al final,
no has entendido que me ponen los moteles de mala muerte,
esos con paredes rojas que tu me dices que no toque,
con sábanas sucias, que apartas antes de tirarme encima de la cama.

Dices,
que merezco más,
que soy una princesa,
y no tienes ni puta idea.

Me encontré una corona un día en la calle,
y la vendí para pillar tabaco.
¿Y?

Si a mi me gusta que pienses que soy perfecta,
pero déjame que siga cavando mientras una tumba,
para cuando mate todas tus idealizaciones,
y me veas pala en mano, botas llenas de tierra,
riéndome de la zorra a la que enterramos.


Algún día te diré que ya no creo.
Ni siquiera en la poesía,
pero hoy no,
quiero que sigas pensando,
que tengo alguna esperanza,
que tengo salvación.

Aunque te advierto,
que la salvación ya la he buscado,
la encontré,
la invité a un trago,
y me desperté tirada en esa habitación del motel de mala muerte,
con las paredes rojas, las sábanas sucias,
sabiendo que esa noche era sólo,
una prueba
para cuando fuera la puta de Dante.

martes, 7 de enero de 2014

Mañana tengo examen yujuuu

Hoy
Cuando he llegado a casa
Se me ha ocurrido una cosa muy chula,

¿y si
realmente
todos fueramos caracoles,
que llevábamos nuestra casa a cuestas,
y que un día,
cansados de llevar también
sobre la espalda
el peso del mundo,
soltamos nuestro hogar,
para descansar un rato,
y en ese momento de confusión,
de esa es tuya,
esa es mia,
otra persona,
sin querer-queriendo,
se hubiera llevado nuestra casa?

Y da igual si estamos en París,
en China
o
en nuestra cama arropados

porque sólo donde esté esa persona, estará nuestro hogar.